Cúcuta, Norte de Santander.
En el corazón del asentamiento humano Colombia Uno, un sector que durante años vivió sin suficientes apoyos institucionales y con profundas necesidades sociales, FUNDACIIDER llevó a cabo una iniciativa que transformó los sábados de 30 niños y niñas entre los 5 y 10 años en experiencias de juego, expresión y aprendizaje.
El programa “Mañanas Mágicas” se convirtió en un espacio seguro, creativo y afectivo, donde el arte, el juego, la lectura y la convivencia guiaron a cada niño a descubrir su potencial, fortalecer la confianza en sí mismos y construir nuevas formas de expresarse.
Desde FUNDACIIDER agradecemos con toda el alma la oportunidad de haber acompañado a estas niñas y niños, y de llevar apoyo, atención y conocimiento a familias de este sector de la ciudad con presencia de población vulnerable, migrante y de acogida en la frontera colombo-venezolana.
La ejecución en Colombia Uno reafirmó nuestra convicción: cuando se apuesta por la infancia, también se siembra esperanza, resiliencia y comunidad.
Durante ocho semanas, los encuentros semanales se convirtieron en espacios de descubrimiento. Antes de iniciar, realizamos un acercamiento comunitario para conocer el contexto familiar y social de los participantes, lo cual permitió diseñar actividades pertinentes, seguras y de alto impacto emocional y pedagógico.
Los niños exploraron su imaginación, crearon sin miedo y compartieron desde la empatía. El arte, la narración, la expresión corporal y los juegos estructurados fueron puentes para fortalecer habilidades cognitivas, comunicativas y emocionales, generando vínculos sólidos entre ellos y con el equipo facilitador.
Los resultados fueron evidentes: Se registró un incremento del 20 % en habilidades de comunicación y resolución de problemas, medido con diagnóstico inicial y final, observación directa y evaluación de desempeño durante las actividades.
Más allá de los números, lo más valioso fue ver rostros sonrientes, miradas seguras y vínculos fortalecidos.
El proceso también consolidó el vínculo entre FUNDACIIDER y la comunidad de Colombia Uno, dejando una metodología lista para replicarse en otros territorios donde la niñez requiere acompañamiento, protección y oportunidades de desarrollo integral.